30 de julio de 2009

socia con 25.000 préstamos

Noticia aparecida en la BBC: "Cuántos libros puede llegar a leer alguien? 25.000"

Louise Brown empezó a leer los libros de la biblioteca en 1946. Una ávida lectora en el suroeste de Escocia, Reino Unido, está a punto de pedir prestado el libro nº 25.000 de la biblioteca de su localidad.

Louise Brown, de 91 años, se hizo miembro de la biblioteca Castle Douglas en 1946. Empezó retirando seis publicaciones por semana hasta llegar a 12 cada siete días. El personal del centro expresó estar impresionado por el logro de la señora Brown, en especial porque nunca ha tenido que pagar una multa por retrasos en devoluciones. La anciana al principio se llevaba seis libros de la biblioteca Castle Douglas porque era lo máximo permitido, después el límite se duplicó, lo que aceleró los retiros de Brown.


"Para doce vidas más"

Ahora la lectora sigue cargando su docena de títulos por visita, aunque ya no lo hace en la misma biblioteca debido a que se mudó de ciudad hace unos años. En la de Dumfries and Galloway, de la que ahora es miembro, los trabajadores determinaron que Louise Brown ha leído casi 25.000 obras en 63 años.

El personal nunca había escuchado de alguien que haya llegado a tal cifra. Sin embargo no le asustan las ansias de esta lectora, pues asegura que en la institución tienen unas 300.000 publicaciones que Brown todavía no ha leído. Lo suficiente para mantenerla entretenida durante doce vidas más.


29 de julio de 2009

agustín garcía calvo y el himno de madrid

(Post inspirado en este de mi otro blog)
Agustín García Calvo es el último gran sabio librepensador (por decir algo) que nos queda por acá. Cultiva la filología, la filosofía, la poesía, el teatro, la física... mosca cojonera de la Cultura oficial, su pensamiento consiste en la denuncia continua de las imposiciones del Poder: contra la Muerte que nos venden como Futuro, contra la creación de masas de individuos consumidores, contra el Dios verdadero encarnado en Estado y Capital, etc. Una anécdota sobre su obra: A principios de los '80 se le encargó (los papanatas progres de entonces) la composición de la letra del himno de la Comunidad de Madrid. En su momento se armó un buen revuelo por el contenido, precisamente por tener una letra única en este tipo de cánticos idioticopatrióticos. Qué casualidad que no se utiliza (para nada) en ningún acto oficial de esta Comunidad:

Yo estaba en el medio: giraban las otras en corro, y yo era el centro. Ya el corro se rompe, ya se hacen Estado los pueblos, Y aquí de vacío girando sola me quedo. Cada cual quiere ser cada una.

No voy a ser menos: ¡Madrid, uno, libre, redondo, autónomo, entero! Mire el sujeto las vueltas que da el mundo para estarse quieto.

Yo tengo mi cuerpo: un triángulo roto en el mapa por ley o decreto entre Ávila y Guadalajara, Segovia y Toledo: provincia de toda provincia, flor del desierto. Somosierra me guarda del Norte y Guadarrama con Gredos; Jarama y Henares al Tajo se llevan el resto. Y a costa de esto, yo soy el Ente Autónomo último, el puro y sincero. ¡Viva mi dueño, que, sólo por ser algo, ¡soy madrileño!

Y en medio del medio, Capital de la esencia y potencia, garajes, museos, estadios, semáforos, bancos, y vivan los muertos: ¡Madrid, Metrópoli, ideal del Dios del Progreso! Lo que pasa por ahí, todo pasa en mí, y por eso funcionarios en mí y proletarios y números, almas y masas caen por su peso; y yo soy todos y nadie, político ensueño. Y ése es mi anhelo, que por algo se dice: De Madrid, al cielo.


Veamos una interpretación a cargo del autor, en compañía de Isabel Escudero y Garín, en el Ateneo de Madrid en 2008:


Si quieres bajártelo, puedes hacerlo desde aquí (hosting en megaupload, formato mp4, comprimido en rar).


27 de julio de 2009

a la hoguera

Pero dejadme, ay, que yo prefiera la hoguera, la hoguera tiene... qué sé yo, que sólo lo tiene la hoguera (Javier Krahe).

Noticia recientita: Un grupo de ciudadanos de Wisconsin llaman a una quema de libros con contenido de sexo:

Un conflicto que se lleva a cabo desde febrero de 2009 y que se agudizó desde el 4 de julio (día nazi-onal de los USA) en la comunidad de West Bend (30.000 habitantes) en Wisconsin le ha costado ya el puesto a unos cuantos bibliotecarios, y ha encendido los ánimos entre los ciudadanos que bajo consignas como: "Mantengamos limpias nuestras bibliotecas" hacen un llamado a una quema de libros con contenido sexual y de homosexualidad. Ver aquí, en inglés.

La foto es de 1948 en NY, pero podría ser de ahora (y no sólo de algún país fanático islamista): Se trata de un quema pública de ¡comics! Si es que son muy peligrosos (yo empecé con ellos...)


24 de julio de 2009

ricardo mestre, el bibliotecario anarquista

Vilanova i la Geltrú, Barcelona, 1906 – Ciudad de México, 1997

Autodidacta, aprendiz en un telar, a los 13 años es detenido en una reunión clandestina y a los 16 organiza un mitin anarquista. Peón en el metro de Barcelona, chófer, vendedor de prensa. En 1932 toma parte en la constitución de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) y dos años más tarde ingresa en la Federación Anarquista Ibérica (FAI). En esos años se inicia en la siembra de la idea por medio de la edición: director del periódico "Catalunya" y promotor de "Terra Lliure".

Durante la guerra Vilanova se rige por medio del Comité de Defensa Local. Mestre dirige el Boletín Oficial de la localidad y ejerce como juez de paz: oficia casamientos, gestiona divorcios, normaliza la administración de justicia. “Cuando yo marché al frente no lo hice como soldado. Yo era un maestro, desarmado desde luego, porque era enemigo de la pena de muerte”.

Tras su paso por el campo de concentración de Argelès, llega a Veracruz (México) con dieciséis pesos y una guerra perdida. A los meses ya está editando el primer libro ("Éxodo, diario de una refugiada española", de Silvia Mistral, su compañera) de los más de doscientos que publicaría en México: entre otros, la primera edición en español de "El tesoro de Sierra Madre" de Bruno Traven, la primera edición de "Canciones de la Guerra Civil española" de Pedro Garfias y los libros de su admirado teórico anarquista Rudolf Rocker, como "Nacionalismo y cultura". Impulsa las revistas "Estudios Sociales" y "Caos". Ya muy mayor funda en su propia oficina la Biblioteca Social "Reconstruir", que hoy, veinte años después, sigue sembrando la idea en México.

Texto extraído del blog de tr(A)nshistoria. Que quede como ejemplo y memoria (en estos tiempos de mediocridad y cobardía) de los innumerables luchadores anónimos por la libertad y la cultura que tiempo atrás anduvieron y pelearon en estas tierras ibéricas.


17 de julio de 2009

el del dinosaurio

El cuento más corto del mundo, de Augusto Monterroso (lo bueno si breve...):

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí


16 de julio de 2009

y si las de los cuentos...?

Humm, ¿Y si las protagonistas de los cuentos clásicos no fueran como nos las pintaron? ¿Y si la candidez que se suponía a aquellos personajes femeninos no fuera tal?...


3 de julio de 2009

lecturas para este verano

Paso de las recomendaciones comercial-mediáticas: de la trilogía del Stieg Larsson, de "Eclipse" (la última parte de "Crepúsculo")... paso de "El juego del Ángel" y del resto de best-sellers. Para lecturas veraniegas amenas os aconsejo algunas de mis últimas: "Cometas en el cielo" de Khaled Hosseini, "Espejos" de Eduardo Galeano y "La lámpara de Aladino" de Luis Sepúlveda. Ale.


26 de junio de 2009

al menos mira las afotos

Ja, ja, me encanta este cartelico en plan animación a la lectura: "Expande tu mente: LEE... (o por lo menos, mira las fotos)".


25 de junio de 2009

la muerte y el criado

Relato breve de Somerset Maugham:

Había en Bagdad un mercader que envió a su criado al mercado a comprar provisiones, y al rato el criado regresó pálido y tembloroso y dijo:
– Señor, cuando estaba en la plaza de mercado una mujer me hizo muecas entre la multitud y cuando me volví pude ver que era la Muerte. Me miró y me hizo un gesto de amenaza; por eso quiero que me prestes tu caballo para irme de la ciudad y escapar de mi sino. Me iré para Samarra y allí la Muerte no me encontrará.

El mercader le prestó su caballo y el sirviente montó en él y le clavó las espuelas en los flancos y huyó a todo galope. Después el mercader se fue para la plaza y vio a la Muerte entre la muchedumbre, se le acercó y dijo:
– ¿Por qué amenazaste a mi criado cuando lo viste esta mañana?
– No fue un gesto de amenaza –contestó– sino un impulso de sorpresa. Me asombró verlo aquí en Bagdad, porque tengo una cita con él esta noche en Samarra...


29 de mayo de 2009

"la bibliochorrada", 3

Tercer capítulo de esta tira, para el número de junio de 2009 de la revista "Biblioteca Viva" de abiba:


(Pinchar para ampliar)


En la web de abiba (a la que metí mano hace un par de meses) se pueden descargar los números publicados de esta revista.


27 de mayo de 2009

se fue benedetti

Hace unos días nos dejó este genial autor montevideano. Me atrevo a sintetizar toda su genial obra con sólo dos buenos ejemplos:

Su texto "El Sexo de los Ángeles":

Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y mujeres de todas las épocas se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato nunca confirmado de que los ángeles no hacen el amor, quizás signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales.

Otra versión, tampoco confirmada, pero más verosímil sugiere que, si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos por la mera razón que carecen de erotismo lo celebran, en cambio, con palabras, vale decir, con las orejas. Así, cada vez que Ángel y Ángela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y sentarse mediante el intercambio de miradas, que, por supuesto, son angelicales.

Y si Ángel para abrir el fuego dice "Semilla", Ángela para atizarlo responde "Surco".

Él dice "Alud" y ella, tiernamente, "Abismo". Las palabras se cruzan vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos,
Ángel dice "Madero" y Ángela "Caverna".

Aletean por ahí un ángel de la guarda misógino y silente y un ángel de la muerte viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe. Sigue silabeando su amor.

Él dice "Manantial" y ella " Cuenca". Las sílabas se impregnan de rocío y aquí y allá, entre cristales de nieve, circula en el aire, sus expectativas.

Ángel dice "Estoqueo" y Ángela, radiante, "Herida".
Él dice "Tañido" y ella dice "Relato".

Y en el preciso instante del orgasmo intraterreno, los cirros y los cúmulos, los estratos y nimbos se estremecen, entremolan, estallan y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.


Y del recital "A Dos Voces" con Daniel Viglietti, actuación con su poema "Desaparecidos". Vedlo en este clip:


Si quieres bajártelo, puedes hacerlo desde aquí (hosting en megaupload, formato mp4, comprimido en zip).


15 de mayo de 2009

ánimo

Venga, unos cromos de motivación y reconocimiento a nuestras compañeras bibliotecarias:


A la izquierda: Sí, podemos catalogarlo!!! (a la CDU!). A la derecha: Las bibliotecarias son heroínas todos los días.
Lo siento, pero no tenía a mano ningún cromo de algún bibliotecario buenorro que seguramente os hubiese motivado más...


8 de mayo de 2009

30 de abril de 2009

quevedo vs góngora

El pique personal y literario entre estos dos iconos del Siglo de Oro dejó unas cuantas perlas. Resumen extraído de esta magnífica página:

1. Quevedo vs Góngora ______

Aguja de navegar cultos con la receta para hacer "Soledades" en un día, y es probada 

Quien quisiere ser Góngora en un día / la jeri (aprenderá) gonza siguiente: / fulgores, arrogar, joven, presiente, / candor, construye, métrica, armonía;  

poco, mucho, si, no, purpuracía, / neutralidad, conculca, erige, mente, / pulsa, ostenta, librar, adolescente, / señas, traslada, pira, frustra, harpía.  


Cede, impide, cisuras, petulante, / palestra, liba, meta, argento, alterna, / si bien, disuelve, émulo, canoro.  

Use mucho de líquido y de errante, / su poco de nocturno y de caverna, / anden listos livor, adunco y poro;  

que ya toda Castilla con sola esta cartilla / se abrasa de poetas babilones, / escribiendo sonetos confusiones; / y en la Mancha pastores y gañanes, /atestadas de ajos las barrigas, / hacen ya soledades como migas.

Yo te untaré mis obras con tocino

Porque no me las muerdas, Gongorilla, / perro de los ingenios de Castilla, / docto en pullas, cual mozo de camino; 

apenas hombre, sacerdote indino, / que aprendiste sin cristus la cartilla; / chocarrero de Córdoba y Sevilla, / y en la Corte bufón a lo divino.  

¿Por qué censuras tú la lengua griega / siendo sólo rabí de la judía, / cosa que tu nariz aún no lo niega?  

No escribas versos más, por vida mía; / aunque aquesto de escribas se te pega, / por tener de sayón la rebeldía.  

¿Qué captas, noturnal, en tus canciones, 

Góngora bobo, con crepusculallas, / si cuando anhelas más garcivolallas,  
las reptilizas más y subterpones? 

Microcósmote Dios de inquiridiones, / y quieres te investiguen por medallas / como priscos, estigmas o antiguallas, / por desitinerar vates tirones.  

Tu forasteridad es tan eximia, / que te ha de detractar el que te rumia, / pues ructas viscerable cacoquimia, 

farmacofolorando como numia, / si estomacabundancia das tan nimia, / metamorfoseando el arcadumia.

A una nariz  

Érase un hombre a una nariz pegado, / érase una nariz superlativa, / érase una nariz sayón y escriba, / érase un peje espada muy barbado.  

Era un reloj de sol mal encarado, / érase una alquitara pensativa, / érase un elefante boca arriba, / era Ovidio Nasón más narizado.  

Érase un espolón de una galera, / érase una pirámide de Egipto, / las doce Tribus de narices era. 

Érase un naricísimo infinito, / muchísimo nariz, nariz tan fiera /que en la cara de Anás fuera delito. 

Contra Don Luis de Góngora  

Este cíclope, no siciliano, / del microcosmo sí, orbe postrero; / esta antípoda faz, cuyo hemisferio / zona divide en término italiano;  

este círculo vivo en todo plano; / este que, siendo solamente cero, / le multiplica y parte por entero / todo buen abaquista veneciano; / el minoculo sí, mas ciego vulto; / el resquicio barbado de melenas; / esta cima del vicio y del insulto;  

éste, en quien hoy los pedos son sirenas, / éste es el culo, en Góngora y en culto, / que un bujarrón le conociera apenas.



2. Góngora vs Quevedo ______

Anacreonte español, no hay quien os tope,

Que no diga con mucha cortesía, / Que ya que vuestros pies son de elegía, / Que vuestras suavidades son de arrope. 

¿No imitaréis al terenciano Lope, / Que al de Belerofonte cada día / Sobre zuecos de cómica poesía / Se calza espuelas, y le da un galope?  

Con cuidado especial vuestros antojos / Dicen que quieren traducir al griego, / No habiéndolo mirado vuestros ojos. 

Prestádselos un rato a mi ojo ciego, / Porque a luz saque ciertos versos flojos, / Y entenderéis cualquier gregüesco luego.  

A don Francisco de Quevedo (atribuido)  

Cierto poeta, en forma peregrina / cuanto devota, se metió a romero, / con quien pudiera bien todo barbero / lavar la más llagada disciplina. 

Era su benditísima esclavina, / en cuanto suya, de un hermoso cuero, / su báculo timón del más zorrero / bajel, que desde el Faro de Cecina  

a Brindis, sin hacer agua, navega. / Este sin landre claudicante Roque, / de una venera justamente vano,  

que en oro engasta, santa insignia, / aloque, a San Trago camina, donde llega: / que tanto anda el cojo como el sano.


Como anécdota, mencionar que la magnitud del odio que se profesaban era tal, que el cabroncete de Quevedo compró la casa (en la actual c/Huertas de Madrid) donde Góngora mal vivía arruinado para, por impago, darse el placer de desahuciarlo. Tras lo cual, Quevedo escribió la sátira que comienza "Alguacil del Parnaso, Gongorilla" y en la que afirma que para perfumar la casa y desengongorarla quemó poemas de Garcilaso.

18 de abril de 2009

la manía de leer

Artículo publicado en "La Gaceta", reproducción íntegra:

Hay placer más sereno y enriquecedor que el ir desgranando las palabras de un libro, adentrarse en su argumentación, dejarse llevar por su trama, enriquecerse con la belleza de su lenguaje? Sin embargo, son pocos los que gastan diariamente algo de su tiempo mejor en la aventura de dialogar con amigos callados que nos cuentan una historia, nos exponen sus pensamientos o ayudan a encaminar nuestra vida por una senda prometedora.

No me creo las estadísticas oficiales que, contra toda evidencia, nos aseguran que los españoles leemos ahora más que hace unos años. Quizá son más los que leen pero esos que leen, no leen más que los que antes leían. Y en todo caso la mayor parte de las cosas que se leen no valen el poco tiempo que se les dedica. Si se miran las listas de los más vendidos, o los expositores de alguna gran superficie, se le cae a uno el alma a los pies: pesados guisos medievalizantes, triviales y engañosos manuales de autoayuda, explosivas mezclas de sangre y sexo, revelaciones sin interés ni fundamento sobre algún personaje de la farándula o del foro público; que viene a ser lo mismo. Pero, ¿qué más da? Nunca han sido muchos los lectores de veras. Los primeros de todos son los niños y las niñas que, tumbados en el suelo, leen un libraco de aventuras como si les fuera en ello la vida, y se llevan un disgusto cuando su madre les avisa que ya es hora de cenar. Después están la anciana o el viejo que recuperan ahora, al solecito, el tiempo que gastaron durante largos años de trabajo duro. Y los que sacan el jugo de la hora y media de ida y vuelta diaria en el Metro. Y quienes tienen la suerte de que hayan puesto cerca de su casa la nueva biblioteca del barrio, y se aprovechan.

Los lectores forman una galaxia que mantiene este mundo encendido con millones de lucecitas con las que se alumbran entre sí los que leen y los que escriben. Leer es más difícil que escribir. Leer bien es lo más difícil de todo, y lo mejor. Se entiende que Borges estuviera más orgulloso de los libros que había leído que de los que había escrito Quienes leen tienen su alma a buen recaudo. Cuando oyen repetir tópicos sin sustancia a políticos, mercaderes, pregoneros y, en general, gentes de mal decir, se comportan como el que oye llover. Es un ruido de fondo que siempre ha habido y que ni se entiende ni se atiende. ¡Que hablen ellos! Lectoras y lectores, ¡a los libros! Hoy por hoy es, casi, la única salvaguarda frente a la manipulación y la vulgaridad que nos rodean.

El libro tiene todas las ventajas: su uso es totalmente libre, no pretende apabullar a nadie, invita sin obligar, puede ser sustituido sin celos y, además, es barato. Representa, dicen ahora los tecnócratas con su prosa salvaje, un valor-refugio frente a la crisis. Aunque el buen lector sabe que la causa profunda de la crisis estriba en que demasiada gente ha dejado de leer y ha buscado satisfacer su fantasía con delirios de consumo y juegos de azar. Los españoles deberíamos entender lo que está pasando, porque nuestro clásico por excelencia es la historia de un lector empedernido, a quien los libros le enseñaron que lo importante es la honra limpiamente ganada, y no el dinero o el poder, de origen generalmente sospechoso. El Quijote es además la historia de una conversión. Porque, al final de la jornada, el Hidalgo acaba dándose cuenta de que lo importante de los libros no es tanto la fantasía como la verdad.

Quien más quien menos, todos somos hoy día unos frikis, obsesionados con aficiones y manías. Como soy un friki de los libros;un letraherido, que dicen los pedantes; invito a todos los que por ventura me leyeren hoy a que adquieran precisamente la manía de leer: que se despreocupen de todo lo demás (que es irreal) para abocarse a los libros, donde se encuentra la verdadera realidad. Y, por supuesto, que no se les ocurra pillar un sustituto electrónico, porque no tiene páginas para doblar sus esquinas, mancharlas de café o garabatearlas con un lapicero. Es éste;lo sé; uno de los mejores consejos que han recibido en su vida. La manera de agradecérmelo es ponerlo por obra, hoy mismo.


Por Alejandro Llano, catedrático de Metafísica.


3 de abril de 2009

plagios y negros

A raiz del personaje del anterior post, podemos hacer una exigua relación, incompleta, de caraduras famosos que han hecho uso de la vieja técnica del apropiaje de lo ajeno, o bien de poner su firma y cobrar los derechos de textos trabajados por lo que coloquialmente se llama "negros":

- Ana Rosa Quintana, y su archiconocido caso de "Sabor a hiel" con el que pretendió erigirse con todo su morro en defensora de las mujeres maltratadas. El listillo de su negro no estaba mucho por la faena y copió párrafos enteros de la novela "Álbum de familia" de Danielle Steel. Encima la sinvergüenza despachó el asunto atribuyéndolo a un "error informático".

- Camilo José Cela Trulock. Aquel premio nobel que presumía de absorver de golpe hasta litro y medio de agua vía anal, sí, uno que dejó en la estacada a su propia familia... en efecto, el que fue censor en la etapa franquista. Pues le cayeron reclamaciones, en vida y después, sobre varias de sus obras "Madera de boj", "La cruz de San Andrés"...

- Jorge Bucay, je je este argentino es directamente un caso "de libro".

Desde luego hay que incluir aquellos de los que puede sospecharse y acertar al 100%, como son toooooodos los que salen por la pantalla de la tele y aprovechan el medio escrito para embolsarse algún plus. Para acabar, el testimonio de un escritor que movido por las necesidades propias de la subsistencia, ha tolerado durante años el plagio de sus obras:

El escritor recibe dos tipos de encargos: los que llegan de gente conocida que quieren decir algo pero carecen de tiempo, ganas y capacidad para escribir, y aquellos que responden a modas del momento -cocina, memorias, thrillers, humor-. Manuel Manzano no ve nada indecoroso en la actitud del famosillo que firma lo que no ha escrito -"es un pacto comercial aceptado y remunerado"-- ni cree que se engañe al lector al presentar una falsa autoría.

Recuerda que el trabajo que en España de manera peyorativa se considera de negro literario es práctica habitual de documentalista en países anglosajones, por ejemplo, y añade que ese tipo de encargos tampoco es una epidemia propia de la edición actual: "Asimov y Víctor Hugo tenían ´machacas´ para escribir las novelas que publicaron, y Colette se curtió en literatura haciendo de ´negra´ de los libros que firmaba su marido".

Manzano ha escrito enteramente dos obras para ser firmadas por otro, unos relatos de humor y un anecdotario. En ninguno de los dos casos mantuvo contacto directo con el personaje mediático cuyo nombre apareció en la cubierta; recibió el esquema de trabajo a través del editor, aceptó cuantas correcciones le fueron formuladas y planteó escasas sugerencias porque, añade, "los criterios de la editorial y del firmante pasan por encima del negro literario, que debe limitarse a montar un puzzle con las piezas que recibe". ¿Pagos? A precio hecho, previo acuerdo con la editorial.


1 de abril de 2009

no diga "copiar/pegar", diga "césar/vidal"

Le tenía ganas y vamos a abordarlo. La primera vez que tuve noticia de este tipo fue en 1996: salía invitado en un programa de TVE2 que en aquella ocasión trataba sobre la Guerra Civil. No le presté atención, ya que mi interés era por un octogenario anarcosindicalista valenciano también invitado. Por aquel entonces, el tal C.V. ejercía de historiador se puede decir que medianamente imparcial sobre la temática que se trataba. Me imagino que el cambio de mentalidad que experimentó se daría afinales de los ´90 o principios de este milenio. No sería el primer cambio -digamos- radical en su cabezota: De joven perteneció 5 años a los Testículos de Jehová. Más tarde se autodeclaró -y en ello está- cristiano protestante (de tendencia judaizante, añadimos). En fin...

El fetichismo sombreril del interfecto: A la izquierda, portada de su cagarro sobre la música country. A la derecha, bajo la lluvia en una manifa en defensa de la nación española o alguna mierda de esas...

Aparte de sus insufribles peroratas radiofónicas, destaca por ser tal vez el autor más prolífico de la actualidad: Ver su bibliografía; de todos los géneros habidos y por haber: 15 libros publicados en 2004, 20 en 2005 (casi 2 por mes!!!), 13 en 2006... sin contar otros materiales como traducciones. Y aquí es donde vamos a destapar al gato encerrao. Dice el tío que es que, "al igual que Lutero", él sabe organizarse. Ya, pero resulta que es del todo imposible engendrar este volumen editorial al mismo tiempo que se dirigen varios programas en radio y TV y se colabora en tantos otros. Paréceme que las teclas del ordenador Ctrl+C/Ctrl+V se inventaran por ser las iniciales de su nombre...

La credibilidad del menda deja mucho que desear. No es que lo diga yo, numerosos historiadores e investigadores que sí merecen respeto (Ian Gibson, Enrique Aynat, Miguel Ángel Molinero, Ángel Viñas...) cuestionan y descalifican sus métodos: Acostumbra (él o su corte de "negros") a usar bibliografía de dudosa procedencia, y cuando no, se la inventa. Las pocas veces que lo he oído en la emisora de los putos obispos la verdad es que lo flipo. Citaré como ejemplo 2 anécdotas que le escuché directamente: Para desprestigiar a Marx comentó que éste en su tardía juventud se dedicaba -literalmente- a ¡apedrear farolas en las calles de Paris! (joder, no voy yo a defender al padre del comunismo autoritario pero, es que el infundio no hace justicia a la verdad). Otra: para despreciar al vascuence (como él lo llama) lo tildó de idioma primitivo donde no cabían conceptos universales y que se tenían que tomar prestados del castellano, como "arbola" para la idea de árbol (mentira: árbol en euskera es "zuhaitz").

Parecidos razonables con personales simpsonianos: Arriba, comparado con el presentador fachoso Birch T. Barlow (visto aquí). Abajo, con el jefe Wiggum (visto acá)

Su ideología rezuma homofobia, clasismo, revisionismo, xenofobía, racismo, prepotencia... pero hay más, mucho más. Otros bloggeros ya se fijaron en los motivos de este post, por ejemplo: Éste, éste, y éste.


23 de marzo de 2009

tanatorio o biblioteca

Hace un tiempo me enviaron por e-mail (creo que fue Paco "de la Ossa") este artículo de Manuel Rivas aparecido en "El País" el 10 de mayo de 2008:


20 de marzo de 2009

arturo pérez-reverte y el heavy metal

De "El Semanal", 16 de diciembre de 2007:  

No soy muy aficionado a la música, excepto cuando una canción –copla, tango, bolero, corrido, cierta clase de jazz– cuenta historias. Tampoco me enganchó nunca la música metal. Me refiero a la que llamamos heavy o jevi aunque no siempre lo sea, pues ésta, que fue origen de aquélla, es hoy un subestilo más. Siempre recelé de los decibelios a tope, las guitarras atronadoras y las voces que exigen esfuerzo para enterarse de qué van. Las bases rítmicas, el intríngulis de los bajos y las cuerdas metaleros, escapan a mi oído poco selectivo. Salvo algunas excepciones, tales composiciones y letras me parecieron siempre ruido marginal y ganas de dar por saco, con toda esa parafernalia porculizante de Satán, churris, motos y puta sociedad. Incluidas, cuando se metían en jardines ideológicos, demagogia de extrema izquierda y subnormalidad profunda de extrema derecha. Etcétera.


Sin embargo, una cosa diré en mi descargo. De toda la vida me cayeron mejor esos cenutrios largando escupitajos sobre todo cristo que los triunfitos relamidos, clónicos y saltarines, tan rubios, morenos, rizados y relucientes ellos, tan chochidesnatadas ellas, con sus megapijerías, sus exclusivas de tomate y papel cuché, y toda esa chorrez envasada en plástico y al vacío. Al menos, concluí siempre, los metaleros tienen rabia y tienen huevos, y aunque a veces tengan la pinza suelta y hecha un carajal, éste suele ser de cosas, ideas, fe o cólera que les dan la brasa y los remueven, y no de cuántas plazas será el garaje de la casa que comprarán en Miami cuando triunfen y puedan decir vacuas gilipolleces en la tele como Ricky, como Paulina, como Enrique.  Pero de lo que quiero hablarles hoy es de música metal. Ocurre que en los últimos tiempos –a la vejez, viruelas– he descubierto, con sorpresa, cosas interesantes al respecto. Entre otras, que esa música se divide en innumerables parcelas donde hay de todo: absurda bazofia analfabeta y composiciones dignas de estudio y de respeto.


Aunque parezca extraño y contradictorio, la palabra cultura no es ajena a una parte de ese mundo. Si uno acerca la oreja entre la maraña de voces confusas y guitarras atronadoras, a veces se tropieza con letras que abundan en referencias literarias, históricas, mitológicas y cinematográficas. Confieso que acabo de descubrir, asombrado, entre ese caos al que llamamos música metal, a grupos que han visto buen cine y leído buenos libros con pasión desaforada. Ha sido un ejercicio apasionante rastrear, entre estruendo de decibelios y voces a menudo desgarradas y confusas, historias que van de las Térmópilas a Sarajevo o Bagdad, incluyendo las Cruzadas, la conquista de América o Lepanto. Como es el caso, verbigracia, de Iron Maiden y su ‘Alexander the Great’.  

La mitología –Virgin Steele, por ejemplo, y su incursión en el mundo griego y precristiano– es otro punto fuerte metalero: Mesopotamia, Egipto, La Ilíada y La Odisea, el mundo romano o el ciclo artúrico. Ahí, los grupos escandinavos y anglosajones que cantan en inglés copan la vanguardia desde hace tiempo; pero es de justicia reconocer una sólida aportación española, con grupos que manejan eficazmente la fértil mitología de su tierra: Asturias, País Vasco, Cataluña o Galicia. Tampoco el cine es ajeno al asunto; las películas épicas, de terror o de ciencia ficción, ‘La guerra de las galaxias’, ‘Blade Runner’, ‘Dune’, las antiguas cintas de serie B, afloran por todas partes en las letras metaleras. Lo mismo ocurre con la literatura, desde ‘El señor de los anillos’ hasta ‘La isla del tesoro’ o ‘El cantar del Cid. Todo es posible, al cabo, en una música donde el Grupo Magma canta en el idioma oficial del planeta Kobaia –que sólo ellos entienden, los jodíos– mientras otros lo hacen en las lenguas de la Tierra Media. Donde Mago de Oz alude –’La cruz de Santiago’– al capitán Alatriste y Avalanch a Don Pelayo. Donde los segovianos de Lujuria lo mismo ironizan sobre la hipocresía de la Iglesia católica en cuestiones sexuales que largan letras porno sobre Mozart y Salieri o relatan, épicos, la revuelta comunera de Castilla.

Fotomontaje, no hecho con el photoshop, sino ¡con el ms-paint!


Y es que no se trata sólo de estrambóticos macarras, de rapados marginales y suburbanos, de pavas que cantan ópera chunga con corsé gótico y casco de walkiria. Ahora sé –lamento no haberlo sabido antes– que la música metal es también un mundo rico y fascinante, camino inesperado por el que muchos jóvenes españoles se arriman hoy a la cultura que tanto imbécil oficial les niega. El grupo riojano Tierra santa es un ejemplo obvio: su balada sobre el poema ‘La canción del Pirata’ consiguió lo que treinta años de reformas presuntamente educativas no han conseguido en este país de ministros basura. Que, en sus conciertos, miles de jóvenes reciten a voz en grito a Espronceda, sin saltarse una coma. 


Arturo Pérez Reverte, escritor. Se le perdona que haya nombrado unos cuantos grupos de mierda y se haya dejado una ristra de cientos de bandas imprescindibles (pocas del país): Ancient Rites, Therion, Bathory...


16 de marzo de 2009

urashima el pescador

Leyenda japonesa que dice así:

Cuentan que hace muchos años vivía en Japón un joven pescador, hábil con los anzuelos y las redes aunque un poco olvidadizo, llamado Urashima. Dicen asimismo que una tarde en la que este había salido a faenar con su barca, al izar las redes encontró atrapada en ellas una gran tortuga verde. Aunque esta podía proporcionar alimento para él y sus padres durante varios días, Urashima se apiadó de ella y la devolvió al mar. Mientras lo hacía sintió que el sueño se apoderaba de él.

Al poco de cerrar el pescador los ojos, una hermosa doncella surgió de entre las olas y, tras subir a la barca, dijo:

―Soy hija del dios del mar. Fui yo quién, bajo la forma de una tortuga, se enredó en tus aparejos de pesca y a quién generosamente devolviste al agua. Esa acción tan noble no puede quedar sin recompensa, así que te invito a acompañarme al Palacio del Dragón, cuyo suelo de coral nunca ha sido hollado por un ser humano, y en donde vivo con mi padre.

La princesa se sentó entonces al lado de Urashima y cogió un remo; el pescador empuñó el otro y ambos comenzaron a remar. Remaron y remaron, adentrándose cada vez más en el océano, hasta que por fin pudieron divisar en el horizonte los altos torreones del Palacio del Dragón.

Éste se alzaba en un solitario islote en mar abierto. Pétreos árboles con hojas de esmeralda jalonaban el camino que conducía a su entrada. Sus torres, puntiagudas y retorcidas, se perdían entre las nubes, y estaba hecho por entero de coral rojo, de tal manera que el coral parecía haber crecido voluntariamente de aquella forma para honrar a su señor. Tal era el magnífico palacio desde el cual el dios del mar gobernaba a las criaturas marinas.

Allí vivió Urashima agasajado por los súbditos del dios del mar. Él y la princesa se enamoraron y acabaron por casarse. Era muy feliz, pero no podía evitar sentir nostalgia de su pueblo, por lo que, poco a poco, fue madurando la idea de regresar a tierra firme para visitar a sus padres. Cuando contó a la princesa su proyecto, esta asintió apesadumbrada. Si ese era su deseo, ella no se lo impediría. Antes de partir, le dio una pequeña caja de madera con la advertencia de que si quería regresar algún día al Palacio del Dragón, nunca la abriese.

Nada más tocar la caja, Urashima sintió que su visión se nublaba y perdía la consciencia. Cuando despertó, ya no se encontraba en el Palacio del Dragón, sino en su barca, frente a la cala en la que solía pescar, justo en el lugar en el que se había quedado dormido aquella tarde durante la cual había pescado la gran tortuga verde. El sol estaba casi en la misma posición, él iba vestido con la misma ropa que cuando había salido a faenar y en su barca se encontraban todos sus aparejos, tal y como los tenía dispuestos aquella tarde. En apariencia, solo habían transcurrido unos minutos, y no meses.

En este personaje se inspiró Akira Toriyama para el "fullet Tortuga" de Dragon Ball


Dudando de si su estancia en el Palacio del Dragón había sido un sueño, Urashima condujo la barca hacia la orilla y se dirigió a su casa. Al llegar al pueblo, notó que algo extraño sucedía. Las calles le resultaban familiares, pero no todo respondía exactamente a sus recuerdos: aquí y allá se levantaban casas que antes no existían, otras que recordaba con claridad se habían convertido en solares o en edificaciones nuevas. La casa de sus padres era una de estas.


Desconcertado, paró a un viandante y le preguntó por sus padres.

―No los conozco, lo siento ―respondió al principio el viandante, aunque después su rostro pareció iluminarse con la chispa de un recuerdo―. ¡Oh, espera! Tu te refieres a los padres del pescador. Su hijo salió una tarde a faenar y nunca regresó. Pero eso tuvo lugar hace mucho tiempo, mucho antes de que yo naciese. Han pasado ya, por lo menos, 300 años desde que los padres del pescador murieron.

Urashima comprendió entonces que su estancia en el Palacio del Dragón no había sido un sueño y que es cierto lo que dicen algunos: en las tierras habitadas por las hadas y los seres feéricos el tiempo transcurre más despacio que en el mundo de los humanos.

Nada había ya que lo retuviese en tierra firme. Urashima echaba ahora de menos el Palacio del Dragón y la compañía de la princesa. En la cesta de mimbre que llevaba habitualmente cuando salía a pescar, encontró la pequeña caja de madera que ella le había dado. Sin recordar su advertencia, la abrió. De su interior brotó una nube blanca que, cuando ganó altura suficiente, comenzó a avanzar hacia el horizonte.

Urashima la persiguió, pidiéndole a gritos que lo esperase, pero esta no cambió de rumbo. Al pescador le costaba cada vez más correr. Sentía crecer la debilidad de sus piernas, y a cada poco tenía que pararse a recobrar el resuello. En una de estas ocasiones miró sus manos: estaban arrugadas como las de un anciano. La terrible verdad era que, según la nube se alejaba, los años que habían transcurrido en el mundo mortal se echaban encima de él, dispuestos a cobrar su tributo.

A duras penas, Urashima logró llegar a la playa. Pero ya no le quedaban fuerzas para más. Cayó rendido sobre la arena, en donde murió, mientras veía cómo la nube se alejaba sobre el mar.


13 de marzo de 2009

la pose de moda

He aquí unos cuantos autores y autoras de ideología un tanto cerril ¿Qué mas tienen en común? pues esa pose en los retratos de las cubiertas de sus... (ehem) libros... con ese gesto tan expresivo que consiste en apoyar la mano en la barbilla o el mentón como haciéndose los interesantes.


12 de marzo de 2009

nuevo diccionario

Algunos términos pillados por ahí por ahí en internet...


ANÓMALO: Hemorroides.
ATIBORRARTE: Desaparecerte.
BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.
BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.
BERMUDAS: Observar a las que no hablan.
BERRO: Bastor Alebán.
CACAREO: Excremento del preso.
CACHIVACHE: Pequeño hoyo en el pavimento que está a punto de convertirse en vache.
CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.
CHINCHILLA: Auchenchia de un lugar para chentarche.
DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.
DIADEMAS: Veintinueve de febrero.
DILEMAS: Háblale más.
ELECCIÓN: Lo que expelimenta un oliental al vel una película polno.
ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes excepto para dos.
ENVERGADURA: Lugar de la anatomía humana en dónde se colocan los condones.
ESGUINCE: Uno más gatorce.
ESMALTE: Ni lune ni miélcole.
INESTABLE: Mesa norteamericana de Inés.
MANIFIESTA: Juerga de cacahuetes.
MEOLLO: Me escucho.
NITRATO: Ni lo intento.
NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.
ONDEANDO: Onde estoy.
POLINESIA: Mujer Policía que no se entera de nada.
SORPRENDIDA: Monja en llamas.
TALENTO: No ta rápido.
TELEPATÍA: aparato de TV para la hermana de mi mamá.
TELÓN: Tela de 50 metros… o más.
TOTOPO: Mamamífero ciciciego dede pepelo nenegro que cocome frifrijoles.


27 de febrero de 2009

excomunión

El conocido cartelito, que aún no me queda claro si procede originalmente de la Biblioteca de la Universidad de Salamanca o de México. Aquí lo tienes (a alta resolución pinchando sobre la imagen) para que te lo guardes y lo imprimas si quieres:



Hace un par de años confeccioné un comic con dibujillos de Astérix para quitar un poco ese recelo que a muchos prestatarios les entra de devolver algo atrasado:



Y, por último, otro cartelito que me hace gracia:



24 de febrero de 2009

sampedro y el canon

Artículo del incombustible José Luis Sampedro (joder, qué libro tan bueno el de "la sonrisa etrusca"), que se movió bastante el año pasado, titulado "Por la lectura". Tal vez esté muy visto, pero no está de menos recordarlo:

Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus “clientes” éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.

Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos.

Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga una suma es porque:
a) obtiene algo a cambio;
b) es objeto de una sanción.


Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente esa, la de prestar libros y fomentar la lectura? Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación? ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro vendido? ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?

Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.

¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!



6 de febrero de 2009